09 de Junio de 2010. HOLANDA Y EL TRATO A LOS ENFERMOS MENTALES DETENIDOS
 
Prisión de Ámsterdam. Se pueden ver las torres donde residen los internos. Tras la reunión en la Agencia de Instituciones Custodiales del Ministerio de Justicia en La Haya
       Una delegación de sanitarios penitenciarios de España compuesta por José Manuel Arroyo, Enrique Acín y quien suscribe, realizó del 31 de mayo al 2 de junio de 2010 una visita a Holanda con los siguientes objetivos:
1)    Conocer el tratamiento que desde el sistema penitenciario holandés se les da a los enfermos mentales.
2)    Dar a conocer la Sociedad de Sanidad Penitenciaria en ese país, sus fines y actividades.
3)    Presentar programas de intervención de prisiones españolas (reducción de daño, educación y respeto, etc.).
4)    Intentar ampliar la red internacional de información de sanidad penitenciaria.
       La delegación representaba tanto a los Grupos de Trabajos de Salud Mental y de Relaciones Internacionales de la SESP, así como a la Revista Española de Sanidad Penitenciaria.  También estaba representada la Coordinación de Sanidad Penitenciaria.

       Arribamos por la tarde del 31 de mayo al Aeropuerto de Schiphol/Ámsterdam, donde nos recibió Gerda van`t Hoff, asesora de política senior de la Agencia de Instituciones Custodiales (DJI - similar a nuestra Secretaría General de IIPP) de los Países Bajos, dependiente del Ministerio de Justicia de la mencionada nación.  Nos trasladamos a La Haya, capital administrativa de Holanda, para prepararnos para la intensa agenda que nos esperaba.

       Por la mañana del 1 de junio nos dirigimos a la DJI, a unos pocos pasos del hotel donde estábamos alojados.  Nos dio la bienvenida Jacco Groeneveld, Director General del Servicio de Prisiones y luego de unas cuantas formalidades Remco Moree, asesor de política senior del Servicio de Prisiones, hizo una presentación sobre “Cuidado Forense del Enfermo Mental Detenido”.   Hace algunos años, en Holanda, decidieron darle una solución a los problemas que significaba tener enfermos mentales en prisión.  Para ello se llevó a cabo un programa de modernización del sistema penitenciario por el cual se creó un número significativo de nuevas plazas para su tratamiento en unidades específicas.  En la actualidad existen en Holanda 8 Unidades Psiquiátricas y 4 Hospitales Forenses con un total de 1200 camas para enfermos mentales dependientes de la Administración de Prisiones.  Hay un total de 17.000 presos en Holanda.

       A continuación, Rachel Geense, miembro del Departamento de Calidad en el Cuidado Forense, nos explicó cómo se llevan a cabo las medidas de seguridad en Holanda.  Lo primero que nos impactó sobre el tema es cómo las llaman ellos.  Le dicen “emplazamiento en hospital por orden judicial”.  Vemos que por definición estas personas NO entran en prisión y si lo hacen, son trasladadas directamente a un Hospital Forense.  Esta medida está pensada para personas que tienen en general una condena equivalente de más de 4 años, que tienen gran posibilidad de reincidir y que tienen un trastorno mental importante en el momento de cometer el delito.  Estos pacientes son trasladados a Hospitales Psiquiátricos dependientes de Justicia y el objetivo es primero la seguridad de la sociedad y segundo el tratamiento individualizado para su futura reinserción.  El tiempo de internamiento es definido por los profesionales que lo tratan, decidiendo ellos cuándo pueden salir de permiso (todo un tema) y en libertad (con seguimiento posterior por unos cuantos años).  En general el promedio de la medida es de unos 7,5 años y si se ve que en un tiempo determinado no hay progreso con el paciente, el mismo es trasladado a una unidad psiquiátrica donde quedará ingresado por los años de los años, amén (en la actualidad nos comentaron que hay unos 5 internos en esa condición).  La reincidencia de las medidas de seguridad en Holanda es de un 20%, mientras que la de los presos es del 70-80%.

         Seguidamente, José Manuel Arroyo presentó un resumen del Programa de Reducción de Daños en las Prisiones Españolas, dando a conocer los resultados obtenidos a través de los años en el control de infecciones tales como VIH y TBC. Así y todo, cuando nosotros tenemos una prevalencia de 7-8% de VIH y 20-25% de VHC, ellos tienen cifras de 2-3% y 8-10% respectivamente.  Con respecto a la TBC, estamos en una situación similar.  Debemos prestar especial atención a la población de este europeo, ya que es en la misma donde se dan los casos de resistencias al tratamiento habitual.
Posteriormente, quien suscribe, presentó en una primera parte el Programa de Educación y Respeto que se realiza en varias Prisiones de España, para continuar con una presentación explicando la finalidad de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, sus grupos de trabajo, la revista y página web de la SESP, RESP y Congresos, y las Jornadas y Congresos que la misma realiza periódicamente.  Muy especialmente fueron invitados los anfitriones a asistir al próximo Congreso de la SESP a realizarse en Sevilla.  También mostraron mucho entusiasmo en la posibilidad de presentar trabajos científicos en el supuesto caso de que la SESP organice un evento internacional.

       Continuando la agenda y tras un breve almuerzo holandés de trabajo, fuimos conducidos a la Ootvaarderskliniek, hospital forense en Almere, un pueblo construido en tierras ganadas al agua a través de la construcción de pólderes.  Johan Wagenaarer, Director del Hospital Forense nos recibió y explicó las generalidades del sistema de hospitales y centros psiquiátricos forenses.  Especial hincapié puso en aclararnos que lo primordial es  la seguridad de la sociedad a través de un tratamiento del enfermo mental en un medio cerrado y seguro y que la finalidad es evitar la reincidencia a la puesta en libertad.  Nos comentó que el Hospital tiene 180 pacientes psiquiátricos y hay 360 trabajadores.

       Yvonne van der Berg-Lotz, Jefa de Tratamiento del Hospital nos hizo una breve introducción sobre la valoración que les hacen a los enfermos mentales una vez que son ingresados en su Servicio.  Al ingreso, los pacientes pasan por un período de diagnóstico y observación que dura unos 3 meses.   Habló sobre las distintas escalas que utilizan para evaluar el grado de reincidencia.  También mencionó que los delitos más frecuentes son violaciones, asesinatos, piromanías y pedofilia.  El tratamiento está basado en el estudio de los precursores del delito para luego poder trabajar sobre ello.  La rehabilitación de los pacientes pasa por un tratamiento médico psiquiátrico (tienen psiquiatra las 24 horas) y el trabajo en distintos talleres.  Los hay para todos los tipos: carpintería, cocina, jardinería.  También, debido a que la terapia está basada en imitar la vida en libertad, pueden realizar distintos trabajos dentro del hospital tales como lavandería, cajero del supermercado (realmente fantástico) y otros puestos más.  Se maneja dinero, pueden hacer sus compras y moverse prácticamente libremente por todo el Hospital salvo una pequeña área restringida.  Cada paciente tiene su habitación (que NO celda) y cada 11 pacientes comparten un jardín con sus plantas y muebles (hechos en el taller de carpintería).

       Recorrimos las diferentes dependencias del Hospital donde también se nos unió Fransje del Prado, Jefa de Planta.  Nos mostraron el edificio acristalado, las habitaciones de los pacientes, los talleres, la tienda, los jardines y otras dependencias.  Realmente un sitio apropiado para dicho fin.  El edificio está en medio del pueblo.  Nos comentaron que al principio los vecinos pusieron “muchas pegas”, pero una vez explicado el proyecto, la seguridad y la belleza arquitectónica del mismo, los vecinos no solamente terminaron aceptando el hospital, sino que además lo visitan y juegan al fútbol con los pacientes.  Todo un ejemplo de colaboración social.  Una vez finalizada la visita, nos dirigimos nuevamente a La Haya, para prepararnos para la cena a las 18.30 h.

       Muy temprano al día siguiente nos dirigimos a la PI Over Amstel, prisión de Ámsterdam, para conocer la Unidad Psiquiátrica de la misma.  El Director de la prisión, Pierre Stalman, nos habló sobre el sistema penitenciario y la prisión que el dirige.  En esta prisión tienen una Unidad Psiquiátrica para 130 internos.  Además tiene otras 4 dependencias para presos sin enfermedad mental.  En total tienen 600 presos y hay 600 trabajadores.  La prisión es muy peculiar, ya que los internos viven en 6 edificios de hasta 13 plantas cada uno.  Nos comentó el Director que la arquitectura de la prisión es un error y que dentro de algún tiempo la derribarán para construir algo más eficiente.  Visitamos la celdas de los internos psiquiátricos, los talleres (de drama y disfraz, deporte, trabajos, cocina, búsqueda de empleo) y salas de juego.  También vimos las celdas de aislamiento y los medios de sujeción (cinturón con correas e incluso casco para no golpearse la cabeza – eso sí: nada de atarlos a la cama).  Vimos también la unidad de agudos (la llaman unidad de crisis).  Un preso nos escribió una carta en papiamento (idioma caribeño que se entiende, ya que comparte muchas palabras españolas).

       Jessica Wesselius, Directora Psiquiatra Adjunta nos dio algunos datos estadísticos y junto a su otra compañera, Meike Scheepstra y el Jefe de los Servicios Médicos recorrimos la Unidad Psiquiátrica.  Nos resultó curioso que el ingreso lo realizan los Enfermeros, quienes están perfectamente formados en el área psiquiátrico, infecciosas, drogas, etc.  Nos dieron datos sobre enfermedades mentales en el momento de la detención en Holanda y son los siguientes:

7 – 12%    Trastorno psicótico.
4 – 21%    Síndrome de estrés post-traumático.
4 – 22%    Trastorno del estado de ánimo.
13 – 24%    Trastorno de ansiedad.
62 -78%    Algún trastorno de la personalidad.
40 – 65%    Abuso de sustancias.

       Además nos comentaron que hay un psicólogo clínico cada 8 enfermos mentales y que los cuidadores (nuestros Funcionarios de Interior) están perfectamente sensibilizados con el tema y tienen una formación adecuada para el trato con enfermos mentales.  Y una cosa que me encantó: siempre hay cuidadores viendo lo que hacen los pacientes.  Con respecto a los médicos, éstos dependen de Justicia y trabajan diariamente de 09 a 17 h.  No tienen cláusula de incompatibilidad.  Es más, se estimula a que trabajen también fuera de prisión para permitir una mejor formación de los mismos y para igualar de alguna manera el trato en la atención dentro de la prisión con el de la calle.  Aprovechando la situación actual que viven los Funcionarios de Prisión en España y viendo además cómo se trabaja en Holanda, creo que estamos en un momento oportuno para solicitar que se levante la incompatibilidad laboral.

       De la prisión nos trasladamos nuevamente al aeropuerto, para tomar nuestro avión que nos trasladaría de vuelta a casa.
La visita fue muy positiva en varios aspectos.  Hemos comprobado que existen problemas comunes con los holandeses, tanto nosotros como ellos tienen el problema de que detenidos con trastornos mentales entran en prisión aún cuando son en algunos casos inimputables o tienen un eximente parcial.  Tienen el problema aún no resuelto de la salida en libertad de los enfermos mentales.  Se pierde en varias ocasiones el seguimiento y la comunidad no pone los recursos necesarios para ello.  Aprendimos cómo se puede dar un tratamiento más justo y beneficioso a estos pacientes.  Naturalmente se necesitan medios, no solamente materiales, sino además los recursos humanos adecuados para llevar a cabo dicho proyecto.  Pero sobre todo se necesita decisión y voluntad para realizarlo.

Fabio Sternberg.

 
 
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VIII Congreso y XIV Jornadas de la SESP.
Sevilla 11 - 13 de Noviembre de 2010.
 
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